Solados de mortero
Realizamos solados de mortero para interiores y exteriores, adaptándonos a las necesidades de cada obra: obra nueva, reformas y rehabilitaciones. Aplicamos morteros tradicionales y técnicos, controlando espesores, pendientes y juntas para asegurar una base resistente y estable.
Trabajamos con maquinaria especializada que permite una aplicación uniforme y un acabado regular, reduciendo tiempos de ejecución y mejorando la calidad del soporte. El resultado es un solado preparado para recibir cerámica, tarima, vinílicos o pavimentos industriales con total garantía.
Mortero extendido y fratasado con equipos profesionales para garantizar regularidad en toda la superficie.
Ajuste preciso según las necesidades del proyecto y el tipo de pavimento posterior.
Ejecución técnica para asegurar evacuación correcta y evitar fisuras.
Selección del material adecuado según uso, carga y condiciones del espacio.
Preguntas habituales
Depende del uso y del tipo de pavimento posterior, pero lo habitual está entre 4 y 6 cm. En zonas con cargas o necesidades especiales se ajusta según proyecto.
El tiempo varía según el tipo de mortero, la humedad y la ventilación. Como referencia, suele necesitar varios días para poder pisarse y más tiempo para colocar pavimentos sensibles como tarima.
Sí. El mortero es adecuado para ambos, siempre que se elija la mezcla correcta y se controlen pendientes, juntas y espesores.
Cerámica, tarima, vinílicos, resinas, pavimentos industriales… El solado de mortero actúa como base para casi cualquier acabado.
Es económico, resistente, versátil y permite corregir irregularidades del soporte, dejando una superficie uniforme y estable.